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miércoles, 19 de febrero de 2020

ENCUENTRO LITERARIO CON EL ESCRITOR GONZALO MOURE Y SU PROYECTO BUBISHER

Escuchar a Gonzalo Moure siempre es emocionante, y no lo es tanto porque toque nuestra fibra sensible cuando habla o porque su vida y su literatura estén asentadas sobre la base de la solidaridad y la conciencia social, sino porque todo lo que dice y como lo dice suena a auténtico, a verdadero. Y no es extraño tener esta impresión de su persona y de su obra, pues él mismo afirma que lo que hace no es escribir, es "escrivivir",  pues busca la verdad y la transmite en sus historias. Así las historias se llenan de personajes reales y de momentos verdaderos.

Los miembros del Departamento de Lengua del IES Al-Qázeres teníamos especial interés en que Gonzalo Moure pudiera acompañarnos este año en nuestro centro, porque durante el curso pasado los alumnos de 2º ESO A, hoy 3º ESO A, trabajaron en un proyecto solidario con los campamentos de El Sáhara encabezado por el escritor y que tiene como fin crear bibliotecas y bibliobuses en los campamentos saharauis. Lo hicieron explicando en qué consistía el Proyecto Bubisher y recaudaron fondos para regalar a la Biblioteca del instituto 15 ejemplares de El niño de luz de plata, obra escrita por niños del campamento saharaui de Smara, bajo la supervisión de Gonzalo Moure. 
Como podéis ver en las fotos, nuestros alumnos iban más que motivados al encuentro con Gonzalo Moure, pues no solo habían leído el libro en clase con sus profesoras de Lengua Mª José Calero y Elena Escudero, sino que pudieron disfrutar antes de la charla de un taller sobre la ropa que se usa en el Sáhara y las condiciones de vida en los campamentos. Nuestra compañera Mara Testón ideó la actividad con mucho entusiasmo e Isabel Ródenas, Toñi Izquierdo y yo misma recogimos el testigo para llevar a cabo lo que ella había preparado antes de tener que estar de baja. Gracias también a nuestra compañera Montse Navarro por dibujarnos el panel sobre cuyo fondo los niños pudieron hacerse las fotos.Y a Mariluz Domínguez por organizar con tanto esmero el encuentro literario y por acercarnos al universo de Gonzalo Moure en su presentación del acto. Esto sí que es trabajar en equipo.
El encuentro terminó con un pequeño taller de escritura de microrrelatos impulsado por el propio escritor, quien nos hizo sentir a todos como escritores, pues “escribir no es tener imaginación, sino saber mirar a nuestro alrededor, saber escuchar lo que nuestro entorno nos ofrece, porque es ahí donde nacen las historias”. 
Seguiremos colaborando con el Proyecto Bubisher adquiriendo ejemplares del nuevo libro bilingüe en árabe y español e ilustrado por nuestra querida Ester García: Arena y Agua. Porque, como dice Gonzalo, "Leer no es una obligación, pero sí un derecho. Cada lector que lee y cada lectura es una puerta abierta hacia libertad. La cultura nos hace libres y la lectura es una forma de alcanzar esa cultura y de conseguir esa libertad".















domingo, 19 de enero de 2020

Nos unimos al año galdosiano en la primera sesión de nuestro Club de Lectura de 2020


La literatura nos hace más felices. Esto, que puede sonar a tópico, a frase manida y vacía, a algo vagamente emocional que poco tiene que ver con la realidad, se convierte en una verdad incontestable en algunas de las sesiones de nuestro club de lectura. Como esta con la que hemos empezado este 2020 galdosiano. El pasado jueves 16 de enero homenajeamos en nuestro club de lectura a Benito Pérez Galdós charlando sobre La de Bringas, una de las novelas españolas contemporáneas que nuestro querido y admirado escritor publicó en 1884 y en la que se centró en el papel que la mujer iba a desempeñar en el cambio social que se estaba gestando en la España del XIX y que vivirá un momento clave con el estallido de la Gloriosa en 1868. Algunos de nosotros conocíamos la novela de nuestros años de Facultad y ya admirábamos a Galdós; otros habían leído algo de él en el Instituto; muchos otros nunca habían leído nada suyo o subyacía en ellos el prejuicio de que Galdós era un escritor pasado de moda, convencional, de una pesada lectura... La sesión nos sirvió a todos para redescubrirlo y para situarlo en el puesto que se merece dentro de la Literatura Española, la Literatura Universal y el canon literario. 
Entre todos fuimos dibujando su rostro, su biografía, su ingente obra, su ingenio, su sentido del humor, su visión inteligente y crítica de la sociedad española de su tiempo, su compromiso político y social, sus valores. Gracias a nuestros compañeros de Historia Jesús Castillo y Victoria Rodrigo conocimos mejor la España de Isabel II y ese Palacio Real que se disputa el protagonismo con Rosalía de Pipaón en La de Bringas. Y, como no podía ser de otra manera, terminamos sumándonos a Almudena Grandes y declarándonos todos galdosianos, que es lo mismo que decir lectores de su obra y aprendices de su magisterio en la observación y la reflexión sobre lo que nos rodea.


miércoles, 27 de noviembre de 2019

Participamos en el XIV Concurso Regional de Ortografía para Bachillerato

Hoy hemos estado en Mérida participando un año más en el XIV Concurso Regional de Ortografía (Bachillerato). Porque ya sabemos que la principal función de la lengua es la comunicación, pero no podemos olvidar que para que esa comunicación funcione, es muy necesaria la corrección, tanto en lo oral como en lo escrito. 
Nuestra representante ha sido la alumna de 2º de Bachillerato de la modalidad de Artes Plásticas Celia Prados Gómez, a quien deseamos desde aquí mucha suerte.
Y de paso os recordamos esta norma básica de la corrección ortográfica que tantos dolores de cabeza nos da en los exámenes. Ahí va:




viernes, 28 de junio de 2019

Cerramos el curso 2018-2019 con dibujo y poesía.


Estos días atrás he tenido la alegría de reencontrarme con la ilustradora Ester García, con quien tan buenos momentos hemos pasado en la Biblioteca del Al-Qázeres disfrutando de su obra con nuestros alumnos. Ayer una amiga tuvo la generosidad de regalarme este poema de Gil de Biedma, como una lluvia fina reparadora. Y pensé que el poema y esta ilustración de Ester eran una buena manera de cerrar  el trabajo de nuestra Biblioteca de este curso escolar: vayan ambos, ilustración y poema, por los buenos amigos -esos que se conocen por encima de la voz y de la seña- y las buenas lecturas. Nos vemos en septiembre.

Amistad a lo largo

Pasan lentos los días
y muchas veces estuvimos solos.
Pero luego hay momentos felices
para dejarse ser en amistad.        

Mirad: somos nosotros.

Un destino condujo diestramente
las horas, y brotó la compañía.

Llegaban las noches. Al amor de ellas
nosotros encendíamos palabras,
las palabras que luego abandonamos
para subir a más:
empezamos a ser los compañeros
que se conocen
por encima de la voz o de la seña.


Ahora sí. Pueden alzarse
las gentiles palabras

-esas que ya no dicen cosas-,
flotar ligeramente sobre el aire;
porque estamos nosotros enzarzados
en mundo, sarmentosos
de historia acumulada,
y está la compañía que formamos plena,
frondosa de presencias.
Detrás de cada uno
vela su casa, el campo, la distancia.


Pero callad.
Quiero deciros algo.

Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.


A veces, al hablar, alguno olvida
su brazo sobre el mío,
y yo aunque esté callado doy las gracias,
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros.
Quiero deciros cómo todos trajimos
nuestras vidas aquí, para contarlas.
Largamente, los unos a los otros
en el rincón hablamos, ¡tantos meses!
que no sabemos bien, y en el recuerdo
el júbilo es igual a la tristeza.
Para nosotros el dolor es tierno.



¡Ay, el tiempo! Ya todo se comprende.
                                                          
                                                           Jaime Gil de Biedma

martes, 11 de junio de 2019

CONCURSO JÓVENES TALENTOS DE RELATOS CORTOS COCA-COLA

El 22 de marzo de 2019, nuestros alumnos, Andrea Gómez y Julen Román, de 2º ESO A, representaron al centro en el Concurso de Jóvenes Talentos de Relatos Cortos organizado por Coca-Cola.

Este año han participado unos 13.500 estudiantes que se enfrentaron a la escritura de un relato corto armados de un bolígrafo y un Reloj de Arena. Ese Reloj de Arena fue el estímulo creativo a partir del que debían elaborar sus relatos.
Un mes más tarde supimos que Andrea Gómez Pacheco era una de las tres finalistas de la provincia de Cáceres y el 24 de mayo nos desplazamos a Madrid para asistir a la entrega de premios.
La Gala se celebró en el Parque de Atracciones de Madrid y allí supimos que había sido galardonada con el Segundo Premio Provincial.
Fue un momento de gran orgullo para sus padres, para el Departamento de Lengua y para el IES Al-Qázeres.
Andrea, emocionada, agradeció la oportunidad de haber participado en una experiencia que, sin duda, repetiría.






Esta misma mañana hemos sabido que Andrea ha ganado otro concurso literario: la Tercera Fase de Relatos Encadenados RadioEdu. Os dejamos el enlace para que escuchéis su cuento a partir del minuto 10:30 aproximadamante.


¡Enhorabuena, Andrea! ¡Desde la Biblioteca y el Instituto deseamos que sigas cosechando éxitos!

domingo, 2 de junio de 2019

RELATO GANADOR DEL CERTAMEN LITERARIO 2018-19. CATEGORÍA: PADRES Y MADRES DEL ALUMNADO.

AQUELLA NOCHE, por María del Carmen Martín Castellano
                                    
    Esa tarde, me apresuré en volver antes a casa. La telefoneé para saber si se retrasaría. Al confirmármelo, froté con satisfacción las palmas de mis manos. Contaría con tiempo suficiente para prepararlo.
    Decidí, al descorrer la cortina de la ventana que muestra la angosta calle del viejo barrio de la ciudad, que era el momento idóneo de revisarlo todo antes de que ella llegara. Era ya tarde. El reloj casi marcaba las doce. Nadie transitaba próximo a la casa. La oscuridad invadía el ambiente. La luna, en su fase menguante, rodeada de nubes transeúntes, serían mis cómplices.
    Según estaba previsto, llegó a medianoche. Recorrió la estrecha y lúgubre callejuela tan veloz como mis ojos fueron capaces de distinguirla. Rápido, mirando cada rincón, escudriñando sus posibles peligros, alcanzó la verja, ignorante de que el peligro lo hallaría en su seguridad. Maullaban los gatos. Uno negro casi le hace caer. Subió, temblorosa, cada peldaño de la escalera. Una vez abierta la puerta, el tremendo portazo de otra la hizo estremecer. Ya cerrada, con todos sus cerrojos, -tenemos tres-, echada la llave, enganchada la cadena, inspiró y expiró profundamente de tranquilidad. En la sala contigua, yo lo hice excitadamente de placer. Pronunció mi nombre. Sabía que no había nadie más, los demás tenían el día de descanso. Esperé a que lo repitiera en varias ocasiones y, así, aumentar el nivel de su adrenalina. Al rato, contesté entrecortadamente para que su imaginación se desbordara. Cuando conseguí lo que pretendía, le dije que no me ocurría nada. Antes de irse a la cama, quiso cenar algo ligero. Se dirigió a la cocina. Intencionadamente, desaflojé el fluorescente. La luz parpadeaba. Una viscosa mancha carmesí llamó, con espanto, su atención. Soltó tal alarido que de haber vecinos en las casas colindantes todos hubiesen acudido. Con cierto retraso, simulé estar en el baño, fui en su ayuda. Al comprobar que era de tomate, me increpó con una afinada sarta de insultos. No sabía yo que era tan diestra en el uso de palabras despectivas. Fingí enfadarme. Le tocó limpiar la sangre de ficción. Puse, a propósito, el periódico local en la página de sucesos. Hoy, lamentablemente, había sido un día trágico para muchos. Ella, al leerlo, sintió escalofríos. El que la calefacción estuviera apagada, ayudó.  Me encargué de ello para dar un aspecto más helado a la situación. Todo lo fui hilvanando al detalle para mi fin: el inoportuno gato, la  corriente que ocasionó el portazo, la olvidadiza mancha...
El momento culmen se acercaba, yo lo acariciaba. Fue a su dormitorio, hacía mucho tiempo que ya no compartíamos habitación. Mientras se desvestía, todo comenzó a transcurrir lento, monótono, plomizo. Ahora era mi corazón el que se agitaba, angustiaba. No lograba tranquilizarme. Los nervios se apoderaban de mí. Intenté calmarlos, pero no los controlaba.
¡Quería estar expectante! Los últimos preparativos recorrieron fugazmente mis pensamientos. Entonces, me asaltó una duda: ¿estaría el arma en el cajón de su mesilla? o ¿lo habría olvidado con semejante trajín? No podía fallar. Tenía que acontecer aquella noche. Llevaba numerosos días abrazando ese hecho.  Apoyada en el quicio de la puerta, suspiré aliviada. Mi hermana había encontrado mi último relato de terror en su mesita de noche. Una inquieta línea curva en sus labios, me invitó a pasar. Con una sonrisa pícara, acepté. Aquella, aquella noche,  le conté una historia más de esas que le hacen abrazarse a su almohada, taparse hasta las cejas, suplicarme: ¡por favor, hasta mañana!


lunes, 27 de mayo de 2019

LLUVIA FINA: cerramos nuestro club de lectura IES Al-Qázeres de este curso con un final de lujo.

Un broche de oro para cerrar nuestro club de lectura IES Al-Qázeres de este curso escolar: Lluvia fina, la última novela de Luis Landero. Hemos leído este libro con pasión, a veces con desasosiego e inquietud, en ocasiones con desenfreno, sin poder parar, en veinticuatro, en cuarenta y ocho horas... Todos nos hemos reconocido en cierto modo en los personajes de esta novela, en la historia de esta familia, que se parece un poco a la nuestra o a otras que conocemos. Todos sabemos de qué habla el autor cuando se refiere a esa lluvia fina de los pequeños agravios que no se olvidan, es más, que se agrandan y se mitifican con el paso del tiempo y de la imaginación y del recuerdo. Y todos asentimos cuando afirma que los relatos no son inocentes, que las palabras nunca lo son, que es necesario usarlas con respeto y que quizás, en muchas ocasiones, la mejor opción es callarse, para no destapar la caja de los truenos, para dejar que los demonios  de cada uno sigan dormidos. Hay en Lluvia fina un gran conocimiento del alma humana y de las dificultades de la convivencia y del entendimiento. Y hay oficio, mucho oficio, en la escritura de este libro que se disfruta con un gran deleite a pesar de la dureza de lo que cuenta. El oficio, el magisterio, de Luis Landero. Una invitación al perdón, a pasar página y olvidar, una reivindicación de la necesidad de silencio. A ver si aprendemos algo.


CELEBRAMOS EL DÍA DE ÁFRICA

La semana pasada celebramos el Día de África con una serie de actividades organizadas por los compañeros y alumnos de la Familia de Servicios Socio-culturales y a la comunidad. Nuestro grupo de 1º de ESO D, en concreto, participó en un taller de elaboración de marcapáginas coordinado por alumnas de nuestra compañera Ana Amigo. Gracias a ellas pudimos saber algo más sobre el continente africano y aprendimos a mirarlo con una mirada nueva, entendiendo que los propios africanos pueden y deben ser el cambio que queremos ver en el mundo. Gracias por brindarnos la oportunidad de participar en todas estas actividades tan interesantes y tan necesarias. 












domingo, 26 de mayo de 2019

MICRORRELATOS GANADORES DEL CERTAMEN LITERARIO. CURSO 2018-19



CATEGORÍA SEGUNDO CICLO:

     Me levanté aquella fría mañana y me di cuenta de que hasta mi reflejo lucía mejor que yo.
Belén Bermejo Durán, 2º Bachillerato D


CATEGORÍA ESO:

LA OPORTUNIDAD 

     Cuando llegué ya todo se había terminado,di un paso adelante y me di cuenta de que todo comenzaba de nuevo.

Nuria Largo Román. 3 ESO B 

CATEGORÍA PADRES Y MADRES DEL ALUMNADO:

     Tic, tac, ya no es el reloj que acuciaba mi destino traspapelando sentidos que siempre acababa encontrando en el cajón de la suerte, es otro campaneo, canción de cuna para bebés adultos, es otro son marcando el paso del tiempo, un latido que quiero interrogar de dudas y miedos que esclarezcan mi alma de todas aquellas preguntas que siempre le hice a la vida.
        A la vida que no sé si merezco, a la vida que no sé si me merece, a la vida que no sé si sabré educar, a la vida que no sé si sabré aprender, a la vida extraordinaria certidumbre incierta que crece en el vientre de mi mujer madre, y nos hace ser dos.
     Tic, tac, ya no es el reloj que acuciaba mi destino traspapelando sentidos, es otro son marcando el paso del tiempo, un latido de vida que ahoga las dudas, que acuna los miedos y los duerme por siempre con la increíble promesa de su primera sonrisa...

Juan Carlos Fernández Galeano
Padre de Juan Diego y Pedro Fernández


RELATO GANADOR DEL CERTAMEN LITERARIO 2018-19. CATEGORÍA PRIMER CICLO DE LA ESO.


REALIDAD OCULTA
Una calurosa mañana de julio, Lara se disponía a coger un vuelo con destino a Pisa. Su mirada desprendía ilusión; y es que, una vez despegase de Madrid, pondría rumbo a las vacaciones en Italia que llevaba ansiando desde hacía tiempo. Necesitaba alejarse una temporada del entorno que tanto daño le había hecho, y qué mejor lugar que aquel país para poner distancia.
Tras un corto vuelo, apenas dos horas, aterrizó en el aeropuerto Galileo Galilei. Recogió su maleta y se dirigió hacia la estación de tren, con una sonrisa dibujada en su rostro. Próxima parada: Piombino
El trayecto hasta la ciudad portuaria no se le hizo demasiado largo, ya que contaba con la compañía de la música. Sus ojos, fijos en la ventana, recorrieron todos y cada uno de los paisajes que desfilaban a su paso. “Es tan maravilloso”-pensó.
Cuando llegó a Piombino, Lara se apresuró para coger un sitio en la parte descubierta del ferry; quería sentir cómo la brisa le rozaba las mejillas y disfrutar de las vistas que la isla prometía.
-¡Mónica! – exclamó, una vez alcanzó tierra firme. Ambas hermanas se fundieron en un gran abrazo. Llevaban desde principios de año sin verse y, tras vivir una etapa un tanto complicada, Lara necesitaba todo su cariño. Lo que la joven no sabía era que, tras esa sonrisa, Mónica también escondía sufrimiento. “Las cosas no siempre son lo que parecen”.
-Tengo tu cuarto ya preparado. Dejamos el equipaje en casa y salimos a dar una vuelta. ¡Voy a llevarte a cenar a la mejor pizzería!
Lara no respondió con palabras. El brillo en sus ojos reflejaba la emoción que la embargaba y un profundo suspiro fue todo lo que se escuchó de sus labios.
El paseo por la isla antes de cenar sirvió a las hermanas para ponerse al día sobre cuestiones cotidianas, pero evitaban adentrarse en aspectos más personales, convirtiendo a la isla en protagonista de la conversación antes que a ellas mismas.
Lara sentía curiosidad por conocer a Marco, ese chico del que Mónica no dejaba de hablar desde que coincidieron en aquella cafetería. “Su príncipe azul”, le decía; pero ahora apenas unos monosílabos daban respuesta a las preguntas que Lara hacía sobre la relación.
Llegaron a la pizzería, donde Marco ya esperaba sentado a la mesa. Por fin conocería al chico que había robado el corazón de su hermana. Lo que no sabía era que con el corazón también le había robado la alegría, la espontaneidad. Mónica se hacía pequeñita a su lado, casi invisible. ¿Dónde estaban su sentido del humor y su carácter extrovertido? Siempre había llamado la atención, tan bonita y con esa dulce sonrisa que la hacía brillar.
Lara percibió una Mónica diferente ahora que estaba con Marco. ¿Qué sucedía para que su hermana quisiera “pintarse de gris”?- Así fue como describió la sensación que le produjo la forma de actuar de Mónica.
Mientras conversaban, Lara no dejaba de fijarse en cada gesto, de analizar cada detalle. La soledad que la había envuelto este último año la convirtió en una experta en observar a las personas desde la distancia y estudiar sus reacciones. Esa misma soledad que la había empujado a alejarse de su entorno y buscar refugio en su hermana. ¿Qué culpa tenía ella de gustarle a Alberto? Patricia no se lo había perdonado, la envidia y los celos fueron más fuertes que su amistad, y se encargó de aislarla de todo el mundo. Cuántas mentiras fue capaz de inventar, y qué capacidad para difundirlas. Lara comprendió que aquello no era amistad, pero qué difícil era sentirse tan sola. Y ahora que había venido buscando el apoyo de su hermana, sabía que algo fallaba.
Marco era simpático, le caía bien, pero aquella Mónica que descubrió a su lado hizo que no dejara de observarle. Gestos sutiles que pasarían desapercibidos ante otros ojos no lo hicieron para los de Lara. Y recordó aquella charla en el instituto. Las palabras de Natalia resonaron en su cabeza. Una joven contando su experiencia, las señales silenciosas para las que siempre encontraba una justificación; y la única que de verdad las explicaba era el maltrato psicológico al que se estaba viendo sometida.
Y reconoció a Mónica en esas palabras. Y la sospecha de que su hermana fuera otra Natalia la invadió de tal modo que sintió que le faltaba el aire.
No necesitaba confirmarlo, necesitaba rescatar a su hermana y devolverle lo que Marco le estaba arrebatando; tirar de su mano y salir corriendo de allí.
Lara no olvidaría nunca los paseos por la playa escuchando a Mónica, incapaz de entender cómo era posible que aquella chica brillante y segura de sí misma se hubiera dejado anular de ese modo, permitiendo que el miedo gobernara cada uno de sus actos. La envolvió en un abrazo de ternura en el que cobijarse, convirtiéndose en el pilar sólido sobre el que su hermana mayor pudiera apoyarse. Y volvió a recordar las palabras de Natalia: “Hay sonrisas que están apuntaladas por lágrimas que disfrazan la realidad”.
Andrea Nevado Bustillo.

GANADORES DEL CERTAMEN LITERARIO. CATEGORÍA: ILUSTRACIÓN PRIMER Y SEGUNDO CICLO

La fuerza y la solidaridad femeninas en imágenes y palabras.

 LA TATARABUELA FELICIA

La tatarabuela Felicia fue la mujer de mayor temple de la familia.
Era muy inteligente y bella según los cuentos del tío Ramón Enrique y un retrato que cuelga en la sala.
Un día, en medio de una de las tantas guerras y revoluciones que hubo en el país en los últimos años del siglo XIX, unos soldados pasaron por la casa de la familia y como los hombres no quisieron incorporarse a su ejército decidieron matarlos.
Antes de hacerlo, los soldados les dijeron a las mujeres de la casa que podían irse con lo que llevaran encima, que con ellas no se meterían.
Por idea de la tatarabuela Felicia cada mujer salió cargando a su marido, a su hermano, a su padre o a su hijo y entonces los soldados se quitaron las gorras, se rascaron las cabezas y se fueron para siempre con las caras rojas y los corazones chiquiticos.
 Armando José Sequera

 VÍCTOR SÁNCHEZ CORTÉS, 2º BACHILLERATO D



JUAN DIEGO FERNÁNDEZ AGÚNDEZ, 3º ESO B

miércoles, 22 de mayo de 2019

POEMA GANADOR DEL CERTAMEN LITERARIO 2018-19. CATEGORÍA BACHILLERATO.



AGONÍA

Soñolienta dama
de la guadaña
que se despierta
tras el alba,
de nuevo sola:

Pido ayuda,
noto un huracán
que me arrebata
de las entrañas
mi propia locura.

Por mi familia,
dame otra vida,
otro suspiro,
otra historia
sin final explícito.

Quiero hacer retumbar
este corazón dormido,
y provocar un dormitar
de este delirio
que es tan tuyo
como mío.

Te suplico que lo ahuyentes,
que lo alejes
de mi lado.
Dile en un susurro
que no se acerque,
que no me toque
ni me diga
cuál es mi hora
ni cuándo expira.

                 Janire Sancho Templado. 2º Bachillerato C

POEMAS GANADORES DEL CONCURSO LITERARIO 2018-19. CATEGORÍA ESO.

Miembros del Departamento de Lengua en el momento del fallo del premio. El ganador fue el alumno 
Julen Román Cobos. 2º ESO A

Sacarte de mis pensamientos fue una tarea ardua,
Teniendo que sacar de mí cada recuerdo contigo,
Con las ilusiones en una mano,
Y el corazón roto en la otra.
 
Poniendo por delante tu cuerpo,
Antes que a mi propio ser,
Posponiendo la realidad,
Y teniendo como guía la falsedad.

Teniendo un corazón de terciopelo,
El cual se enamoró con un “te quiero”
Más falso que salió de esos labios
Que sólo mentían y mentían.

Soy basura, un mortal
Que cayó a tus pies
Y que engañaste,
Como a muchos más.

Te lloré,
Te odié;
Te volví a llorar
Y te volví a odiar.

Que Dios me perdone,
Que Cupido vuelva a lanzar la flecha,
Me dirán tonto,
Pero sigo enamorado,
Y volveré a caer a tus pies.
 ...................................................................................................................................................................... 
Discúlpame por no tener las suficientes conjunciones,
Por pedirle al cielo las disculpas que te mereces;
Por fallarme los adverbios al hablarte
Y por perder las tildes al mirarte.

Me gustaría mirarte sin sentir miedo,
Que desapareciera la vergüenza del diccionario;
Cambiarle la sílaba final a «quiérete»
Y poner un “-me” en su lugar.
  
Usar todas las preposiciones a tu lado:
Ante las miradas, bajo la sombra de nuestros sueños;
Con mi cabeza apoyada en tu pecho,
Contra la sociedad, de día, de noche
Y desde Nunca Jamás.
  
Imaginar un pretérito perfecto junto a ti,
Tener un presente sacado de Disney,
Un futuro simple entre nosotros
Y una vida a tu lado.
 
Buenas noches a la persona que comparte adjetivos,
Que quiere un futuro, un presente y quiso un pasado;
A la única persona que puedo dedicarle todos mis sueños,
Todos mis sentimientos y nervios.
  
Déjame decirte que te quiero.
......................................................................................................................................
Nunca he tenido los suficientes puntos,
Ni los suficientes márgenes;
Pero he escuchado lo suficiente
Para saber los nombres despectivos.
 
Pero me aferré
A unas cuantas hojas de papel;
A un bolígrafo o a un lápiz
Y a un pequeño poema de un gran autor.

Conocí a un gran autor,
Que me enamoró con sus versos,
Con su manera de atrapar las palabras
Y con los ojos puestos al final de una pequeña rima.

Me devoré las palabras un verso tras otro,
Estrofa tras estrofa
Y llegué a leer un
Poema tras otro.

Ponía atención en las sinalefas,
Y por cada diéresis y sinéresis,
Me daban ganas de leer más y más
Y de soñar más y más.

Pero hubo un verso del autor,
Que consiguió atraparme,
Que consiguió cautivarme,
Que consiguió enamorarme.

“Tráeme el cielo
Y te daré mis versos,
Déjame acariciar tu pelo,
Y guárdame uno de tus besos”.